Versi贸n del Original Latino por Luis Otero Linares
Tom谩s Hemerken naci贸 en Kempis, cerca de Colonia en Alemania, el a帽o 1379. A los veinte a帽os ingres贸 al convento holand茅s de Agnetenberg, recibi贸 la ordenaci贸n sacerdotal y permaneci贸 en el mismo lugar copiando c贸dices, componiendo tratados hist贸ricos y asc茅ticos e instruyendo a los nuevos religiosos hasta 1471 en que muri贸 a la edad de noventa y dos a帽os. Fue un hombre bueno y piadoso que acostubrara [sic] meditar en la pasi贸n de Cristo con gran afecto y ten铆a especial carisma para animar a los d茅biles y angustiados.
La 茅poca de Tom谩s de Kempis est谩 marcada por las se帽ales del desorden, la violencia y la inseguridad pol铆tica, social y religiosa. Es el tiempo posterior a la guerra de los Cien a帽os que conmovi贸 Europa, tiempo del Cisma en Occidente que divide a la Iglesia entre Roma y Avignon, de las revoluciones campesinas, las manipulaciones de prestamistas y banqueros, los impuestos exorbitantes y las in煤tiles elucubraciones de te贸logos y fil贸sofos incapaces de mejorar las costumbres.
En medio de este ambiente, como una reacci贸n natural, aparece la escuela de espiritualidad llamada entonces 鈥淒evoci贸n Moderna鈥 caracterizada por su interioridad, su adhesi贸n a la Persona de Cristo, su piedad afectiva, la metodizaci贸n de la oraci贸n y los dem谩s ejercicios espirituales, cuyo fruto m谩s difundido es el libro de la Imitaci贸n de Cristo.
El texto completo fue escrito sobre pergamino por Tom谩s de Kempis antes de 1441 y ha llegado hasta nosotros gracias al manuscrito original de su autor, actualmente en la Biblioteca Real de Bruselas.
El libro de la Imitaci贸n de Cristo ha sido editado innumerables veces y muchos santos como Ignacio de Loyola, P铆o V, Felipe Neri, Vicente de Paul y Luisa de Marillac lo leyeron y recomendaron.
John Wesley, fundador del Metodismo le铆a la Imitaci贸n con frecuencia y la hizo publicar en su 鈥淏iblioteca Cristiana鈥. Tambi茅n entre los libros que consult贸 durante su 煤ltimo cautiverio el te贸logo luterano Dietrich Bonhoefer, aparece un ejemplar de la Imitaci贸n de Cristo.
Aunque se escribi贸 hace ya varios siglos, ha parecido ahora oportuno traducir y publicar la Imitaci贸n de Cristo, adaptada al lenguaje de las comunidades hispanoamericanas, por la utilidad que puede tener para su vitalidad interior, tan necesaria en medio de un Mundo que parece haber perdido el sentido de las realidades espirituales.
L.O.L.
1. 鈥淓l que me sigue no camina a oscuras鈥, dice el Se帽or (Jn 8,12).
Con estas palabras Cristo nos encomienda
que imitemos su vida y sus costumbres
si queremos estar iluminados y libres de toda ceguera interior.
Por eso, nuestro mayor af谩n
debe consistir en reflexionar sobre la vida de Jes煤s.
La ense帽anza de Jes煤s est谩 por encima de la de cualquier santo
y el que penetra en ella con buena voluntad encontrar谩 un alimento escondido.
A muchos les sucede
que aunque escuchan con frecuencia el evangelio no descubren su significado
porque les falta el esp铆ritu de Cristo.
Es conveniente que procure adecuar toda su vida con Cristo
quien quiere experimentar plenamente el sabor de sus palabras.
2. 驴De qu茅 te sirve discutir cosas sublimes
a prop贸sito de la Trinidad de Dios
si no eres humilde y desagradas a la misma Trinidad?
Verdaderamente,
las palabras hermosas no hacen santos ni justos
en cambio la vida correcta hace al hombre amable a Dios.
Prefiero sentir el arrepentimiento que me lleve a la conversi贸n
en vez de poderlo definir.
Si conocieras las Escrituras de memoria
y te supieras todas las frases c茅lebres de los fil贸sofos
驴de qu茅 te aprovechar铆a todo eso si no amas y agradas a Dios?
Vanidad de vanidades, todo es vanidad (Ecl 1,2)
sino amar y servir s贸lo a Dios.
En esto consiste la mayor sabidur铆a
dirigir la vida hacia los valores trascendentes
despreciando los que el mundo considera importantes.
3. Por eso, es vanidad buscar riquezas que se acaban y confiarse en ellas.
Vanidad es ambicionar el prestigio
y colocarse por encima de los dem谩s.
Vanidad es dejarse dominar por los deseos naturales
y desear lo que despu茅s pueda ser
causa de grave castigo.
Vanidad es querer vivir muchos a帽os
y preocuparse poco de vivir honestamente.
Vanidad es mirar 煤nicamente esta presente vida
y no prever la que vendr谩 despu茅s.
Vanidad es amar lo que tan pronto acaba
y no buscar con inter茅s la felicidad perpetua.
4. Recuerda frecuentemente este proverbio:
鈥淣o se cansan los ojos de ver ni se hartan los o铆dos de o铆r鈥 (Ecl 1,8).
Esfu茅rzate por desviar tu coraz贸n de las tentaciones presentes
y dirigirlo a los valores perennes
porque los que siguen sus deseos desordenados manchan su
conciencia
y pierden la gracia de Dios.
1. Todas las personas, por supuesto, buscan tener conocimientos
pero 驴de qu茅 sirve la ciencia sin el respeto a Dios?
Con seguridad es mejor el campesino humilde
sirviendo a Dios
que el engre铆do intelectual que estudia el Cosmos
olvidando el propio conocimiento.
El que bien se conoce a s铆 mismo
acepta sus limitaciones
y no se complace con las alabanzas que le puedan dirigir.
Si conociera todo lo que existe en el mundo
pero no viviera en el amor
驴de qu茅 me servir铆a ante Dios
que tendr谩 que juzgarme por mis actos?
2. Tranquiliza tus deseos de saber demasiado
porque a veces hay en ellos gran estorbo y enga帽o.
A los intelectuales les gusta hacerse notar
y aparecer como sabios.
El conocimiento de ciertas cosas
poco o nada aprovecha al esp铆ritu
y es ignorante quien prefiere atender a ellas descuidando
las que sirven a susalvaci贸n.
La abundancia de palabras no sacia el alma
pero la vida honesta refresca la mente
y la conciencia pura nos da gran confianza en Dios.
3. Mientras m谩s y mejor conozcas
ser谩s m谩s seriamente juzgado, si no vives santamente.
No te creas superior a otros
por la habilidad que tengas en cualquier arte o ciencia
sino m谩s bien teme por los conocimientos que te dieron.
Si consideras que muchas cosas sabes
y que las entiendes suficientemente
considera igualmente
que son muchas m谩s las que no conoces.
鈥淎s铆 que no seas soberbio y anda con cuidado鈥 (Rm 11,20)
m谩s bien confiesa tu gran ignorancia.
驴A qui茅n te vas a preferir
habiendo tantos maestros y expertos en las normas mejores que t煤?
Si quieres aprender y saber algo verdaderamente 煤til
esfu茅rzate porque no te conozcan ni te consideren.
4. 脡sta es una profunda y util铆sima lecci贸n:
el aut茅ntico conocimiento y la justa valoraci贸n de s铆 mismo.
Gran sabidur铆a y perfecci贸n
es pensar bien reconociendo lo bueno de los dem谩s
y ver las propias limitaciones.
Si vieras a alguien pecar p煤blicamente
o perpetrar graves delitos
no deber铆as estimarte mejor que 茅l
ya que t煤 mismo ignoras
por cu谩nto tiempo m谩s podr谩s comportarte correctamente.
Todos somos fr谩giles
pero t煤 no consideres a nadie m谩s fr谩gil que a ti mismo.
1. Feliz al que la Verdad le ense帽a directamente
no por medio de im谩genes o voces pasajeras sino tal como es.
Nuestras percepciones y opiniones
fallan con frecuencia y nos orientan mal.
驴De qu茅 aprovecha cavilar tanto sobre asuntos ocultos y oscuros
de cuyo conocimiento nadie nos acusar谩 en el d铆a del Juicio?
隆Qu茅 ignorancia tan grande
desconocer lo que es 煤til y necesario
prestando atenci贸n a curiosidades y da帽os.
Realmente teniendo ojos no vemos.
驴Qu茅 nos importan los an谩lisis y las s铆ntesis?
Cuando nos habla la Palabra Eterna
quedamos liberados de las opiniones cambiantes.
Todo proviene de la 煤nica Palabra
todo lo creado se refiere sin cesar a Ella
y es el principio, que nos habla.
Si falta, ninguno entiende nada o puede discernir justamente.
Para quien todas las cosas son Uno,
y son atra铆das hacia el 脷nico y a todos las ve en el 脷nico,
los sentimientos se le estabilizan y permanece con Dios en paz.
Dios verdadero
haz que me una contigo en perpetuo amor;
con frecuencia siento hast铆o al leer o escuchar variedad de cosas;
en Ti encuentro todo lo que quiero y deseo.
Callen todos los sabios
aqui茅tese la creaci贸n entera en tu presencia
h谩blame T煤 solamente.
2. Mientras mejor est茅 alguien unificado y sea simple interiormente
m谩s abundantes y sublimes conocimientos obtendr谩 sin esfuerzo
porque su inteligencia ser谩 iluminada desde arriba.
El esp铆ritu puro, simple y constante
no se distrae en la variedad de experiencias e informaciones
porque dirige toda su actuaci贸n a la alabanza de Dios
esforz谩ndose por permanecer siempre dispuesto
y libre de averiguaciones individualistas.
驴Qu茅 te dificulta y fastidia m谩s que los incontrolados deseos de tu coraz贸n?
El hombre bueno y siempre dispuesto para seguir la voluntad de Dios
prepara dentro de s铆 las actividades que luego debe realizar externamente
de tal manera que no lo lleven hacia el deseo de las inclinaciones viciosas
y siempre se oriente seg煤n el juicio recto de su coraz贸n.
驴Qui茅n tiene mayor combate
que el que se esfuerza por vencer sus malas inclinaciones?
脡sta debe ser nuestra principal empresa:
vencer efectivamente lo que se encuentre de malo en uno
hacerse d铆a a d铆a m谩s fuerte y aprovechar en ser mejor.
3. En esta vida,
toda perfecci贸n lleva consigo ciertas imperfecciones
y todo nuestro discernimiento no carece de alguna oscuridad.
El humilde conocimiento de s铆 mismo es m谩s cierto camino hacia Dios
que la profunda investigaci贸n cient铆fica.
No se trata de echarle la culpa a la ciencia o a cualquier informaci贸n correcta
sobre las cosas
que en s铆 consideradas son buenas y ordenadas a Dios
pero siempre debe preferirse la conciencia tranquila y la vida virtuosa.
Muchos est谩n m谩s preocupados del saber que de vivir cristianamente,
por eso se desv铆an con frecuencia y casi nada o muy poco fructifican.
4. Si se pusiera tanto empe帽o en extirpar los vicios y sembrar virtudes
como el que se emplea en promover discusiones
habr铆a menos delitos y esc谩ndalos entre el pueblo y menos
superficialidad en las comunidades.
Ciertamente,
cuando llegue el d铆a del juicio no nos preguntar谩n qu茅 le铆mos sino qu茅 hicimos
ni si hablamos bien sino qu茅 honestamente hemos vivido.
Dime 驴d贸nde est谩n ahora todos esos se帽ores y maestros a quienes conociste bien
cuando viv铆an
y se destacaban en los estudios?
Actualmente otros ocupan su lugar y nadie se acuerda de ellos.
Mientras viv铆an ten铆an prestigio; ahora nadie habla de ellos.
5. 隆Qu茅 pronto pasan las glorias del mundo!
Ojal谩 la vida que llevaron haya concordado con sus ciencias,
entonces s铆 habr铆an estudiado y aprendido provechosamente.
隆Cu谩ntos se consumen por la intranscendente ciencia de este mundo
y qu茅 pocos se interesan por mirar a Dios!
Y porque muchos eligen ser m谩s poderosos que humildes,
est谩n vac铆os por dentro como sus propios pensamientos.
De verdad es grande quien tiene grande amor.
De verdad es grande quien reconoce sus limitaciones y tiene en nada los honores.
De verdad es consciente quien considera cualquier cosa como p茅rdida con tal de ganar a Cristo.
Y de verdad es un sabio
quien sigue fielmente la voluntad de Dios y somete su propia voluntad.
1. No debe aceptarse f谩cilmente cualquier palabra o incitaci贸n
sino cautelosamente pero con amplitud de 谩nimo debe ponderarse todo seg煤n Dios.
隆Qu茅 pena! Con frecuencia creemos con mayor facilidad
los malos que los buenos comentarios
sobre las personas. 隆Tan enfermos estamos!
Pero las personas prudentes
no creen as铆 nom谩s lo que vienen a chismearles
porque conocen las dificultades humanas
causa de maldades y de expresiones tan negativas.
2. Es se帽al de gran sabidur铆a
no decidir precipitadamente
ni ser porfiado en el propio punto de vista.
No hay que tomar en cuenta, pues,
cualquier cosa que se diga
ni repetir despu茅s a otros, con ligereza,
lo que antes o铆mos o cre铆mos.
D茅jate aconsejar
por personas sabias y conscientes
y desea m谩s bien ser instruido por otro mejor en vez de seguir tus propias invenciones.
La vida honesta hace sabio al ser humano
seg煤n el esp铆ritu de Dios
y lo transforma en experto en variedad de cosas.
Mientras m谩s humilde y fiel a Dios sea alguien
ser谩 m谩s sabio y constructor de la paz.
En las Sagradas Escrituras debe buscarse la verdad,
no el estilo literario.
Conviene que todas las Sagradas Escrituras se lean con el mismo esp铆ritu con que fueron hechas.
En los libros Sagrados debe buscarse m谩s la utilidad que la delicadeza de las frases.
Con el mismo gusto debemos leer los textos devotos y simples
que los dif铆ciles y profundos.
No te fijes en el nivel de los autores,
ya sea que escriban sencillamente o con gran despliegue de recursos,
m谩s bien que te impulse a leer el amor a la pura verdad.
No te preguntes qui茅n lo dijo
sino m谩s bien atiende a lo que ha dicho.
Los seres humanos pasan
pero la verdad del Se帽or permanece para siempre (Sal 117,2).
Sin hacer distinciones entre unas personas y otras
el Se帽or nos habla de diversas maneras.
Nuestra curiosidad nos dificulta con frecuencia
la lectura de las Escrituras
cuando queremos racionalizar y discutir
lo que deber铆amos aceptar simplemente.
Si quieres de verdad calmar tu sed
lee con humildad, sencillez y confianza
sin pretender que te reconozcan como erudito.
Pregunta con agrado
y acepta en silencio las ense帽anzas de los santos.
No te cansen las explicaciones de los mayores
porque no las dicen sin motivo.
1. Cuando las personas sienten deseos desordenados de inmediato se inquietan.
Los poderosos y los avaros nunca descansan;
los sencillos y humildes de esp铆ritu se sienten en paz
aunque est茅n rodeados de una multitud.
Quien no tiene control sobre s铆 mismo
pronto es tentado y vencido
por cosas peque帽as y despreciables
Como enfermo del esp铆ritu,
quien se deja dominar por sus instintos
y vive s贸lo para satisfacer sus caprichos,
con dificultad puede abstenerse de los deseos,
cuando se abstiene se pone triste
y se indigna si alguien lo contradice.
2. Pero si consigue lo que desea
el sentimiento de culpa le hiere
y esa amargura no le sirve de mucho
para encontrar la tranquilidad que buscaba.
Resistiendo a las malas inclinaciones
se adquiere la aut茅ntica paz,
no someti茅ndose a ellas.
No existe paz
en el coraz贸n de las personas que no tienen dominio de s铆 mismas
ni en las dedicadas exclusivamente a las actividades externas
sino en las entusiastas y espirituales.
1. Est谩 vac铆o el que pone su confianza
en las personas o las cosas creadas.
No te averg眉ences de servir a los dem谩s
por amor a Jes煤s
y aparecer ante ellos como pobre.
No te sostengas en ti mismo
sino pon en Dios tu esperanza.
Haz lo que est茅 de tu parte
y une tu buena voluntad a la de Dios.
No conf铆es tanto en tu ciencia
o en la astucia de alg煤n otro
sino m谩s bien en la gracia de Dios
que ayuda a los humildes
y desecha a los presumidos.
2. No te engr铆as por tus posesiones
o amistades poderosas
conf铆a s贸lo en Dios que todo lo otorga
y desea darse 脡l mismo a nosotros.
No te coloques sobre los dem谩s
por tu prestancia o belleza f铆sica
que una peque帽a enfermedad
puede destruir y sepultar.
No te contentes tanto
de tu propia habilidad e ingenio
no vaya a ser que descontentes a Dios
verdadero due帽o de todo lo que posees.
3. No pienses que eres mejor que otros
no vayas a aparecer peor ante Dios
que conoce muy bien c贸mo es cada uno.
No te ensoberbezcas por tus buenas acciones
ya que el criterio de Dios es distinto del nuestro
y a veces lo que est谩 bien a los dem谩s
no le parece suficiente a 脡l.
Si tienes algo bueno cree que es mejor lo ajeno
conserv谩ndote as铆 humilde.
No te hace ning煤n da帽o colocarte al 煤ltimo
en cambio puede ser muy da帽ino
ponerse por delante de uno solo.
Con el humilde est谩 la paz
en el autosuficiente
hay celos e indignaci贸n con frecuencia.
1. 鈥淣o le abras tu coraz贸n a cualquiera鈥 (Eclo 8,22)
sino comun铆cate con los sabios y respetuosos de Dios.
Con los inexpertos y extra帽os procura estar poco,
con los ricos no seas adul贸n
ni goces present谩ndote con los magnates;
con los piadosos y equilibrados procura conversar y trata con ellos de lo que contribuya a tu edificaci贸n.
No tengas intimidad con mujeres desconocidas
pero ruega a Dios que las haga buenas.
Vive 铆ntimamente con Dios y sus amigos
y evita las novedades.
2. A todos hay que querer
pero no es conveniente intimar con todos.
A veces admiramos a quienes no conocemos
pero el contacto con ellos hace que brillen menos.
Pensamos agradar a las personas con nuestra conversaci贸n
y empezamos enseguida a molestarlas
cuando descubren en nosotros tantos defectos.
1. Es muy valioso saber obedecer,
depender de otra persona
y no ser uno su propio juez.
M谩s seguro es depender que dirigir.
Muchos est谩n sometidos a la obediencia, m谩s por necesidad
que por amor:
ellos tienen sufrimiento
y con ligereza murmuran;
nunca adquirir谩n libertad de criterio
si no se someten s贸lo a Dios de todo coraz贸n.
Aunque corras de un lado para el otro
jam谩s encontrar谩s quietud
si no es en la humilde sujeci贸n a un orden superior.
Imaginar distintos lugares y cambios de vida
a muchos enga帽贸.
2. Es cierto que cada uno, con gusto, lleva adelante sus convicciones
y se inclina m谩s a quienes siguen su sentir.
Ya que Dios est谩 entre nosotros
es preciso que abandonemos
nuestros particulares puntos de vista, por bien de la paz.
驴Qui茅n sabe tanto
que pueda conocer absolutamente todas las cosas?
Por lo tanto, no conf铆es exageradamente en tu criterio
y esfu茅rzate por escuchar con agrado el parecer de los dem谩s.
Si es aceptable tu sentir
y lo abandonas por causa de Dios, siguiendo lo que te ordenen,
eso te har谩 a la larga mucho bien.
3. He escuchado frecuentemente
que es m谩s seguro atender y seguir un consejo que darlo.
Puedes juzgar como bueno el sentir de alguno
pero es se帽al de excesiva suficiencia y terquedad
estar en desacuerdo con los dem谩s cuando tienen la raz贸n.
1. Cu铆date cuanto puedas de alborotos y bullicio.
Mucho estorba ocuparse de diversas gestiones incluso si se realizan con sana intenci贸n.
R谩pidamente nos mancha la vanidad y nos aprisiona.
Preferir铆a muchas veces haber callado
y no encontrarme entre la gente.
Pero 驴Por qu茅 motivo con tanto placer hablamos
y entre nosotros la pasamos charlando
si rara vez, sin herir nuestra conciencia,
volvemos al silencio?
Ser谩 que hablamos con tantas ganas
porque buscamos consuelo en los dem谩s
y a nuestro coraz贸n, fatigado por tantas preocupaciones
queremos aliviar.
Y muy gustosamente buscamos hablar y compartir
de lo que amamos o deseamos
o de lo que nos contradice;
Pero 隆qu茅 l谩stima! Vac铆a e in煤tilmente.
Estos consuelos externos
afectan no poco
a los interiores y divinos.
2. Por eso debemos estar vigilantes y orando
no se nos pase el tiempo sin fruto.
Si es justo y conviene hablar
debe decirse lo que edifique.
La mala costumbre y el descuido del propio progreso contribuyen al descontrol de nuestra lengua.
Ayuda much铆simo al desarrollo interior
la devota conversaci贸n sobre asuntos espirituales
principalmente cuando varias personas
que tienen similares intereses y 谩nimo
se juntan en Dios.
1. Podremos tener mucha paz
si no nos andamos metiendo
con los dichos o hechos ajenos
que no nos pertenecen.
驴C贸mo es posible que permanezca en paz
el que se inmiscuye en asuntos de otros,
se interesa por exterioridades
y poco o rara vez se recoge en s铆 mismo?
Felices los sencillos porque tendr谩n mucha paz.
2. 驴Por qu茅 raz贸n muchos santos
fueron tan perfectos y dados a la contemplaci贸n?
Porque continuamente se preocuparon
de mortificar en ellos mismos
los deseos deshonestos
por tanto, pudieron adherirse a Dios de todo coraz贸n
ocup谩ndose entonces libremente del propio aprovechamiento.
Nosotros somos pose铆dos por las propias pasiones
y solicitados excesivamente por cosas pasajeras.
Rara vez vencemos un vicio por completo
ni nos alentamos para perfeccionarnos cada d铆a
por lo que permanecemos tibios y hasta fr铆os.
3. Si estamos nosotros mismos perfectamente mortificados
y por dentro poco comprometidos
podemos saborear las realidades divinas
y experimentar en cierta forma
la contemplaci贸n del cielo.
Nuestro total y m谩ximo impedimento
es que no somos libres de pasiones y deseos deshonestos
y no nos esforzamos por ingresar
en el perfecto camino de los santos.
Cuando nos ocurre una peque帽a adversidad
muy pronto nos desanimamos
y regresamos a los consuelos humanos.
4. Si nos esforz谩ramos por mantenernos de pie en la batalla
como seres en茅rgicos
ver铆amos pronto llegar sobre nosotros
desde el cielo,
el auxilio de Dios.
脡l est谩 preparado para venir a ayudar
a los que est谩n seguros y conf铆an en su gracia.
Si solamente en el cumplimiento exterior
ponemos nuestro progreso religioso
pronto llegar谩 el fin de nuestra devoci贸n.
Apliquemos el hacha a la ra铆z
y purificados de nuestras pasiones
seamos due帽os, en paz, de nuestra propia mente.
5. Si cada a帽o extirpamos uno solo de los defectos
pronto nos convertiremos en seres perfeccionados.
Pero reconocemos con frecuencia que sucede al contrario
porque vemos que fuimos mejores y m谩s puros
al comienzo de nuestra conversaci贸n [sic]
que despu茅s de muchos a帽os de compromiso con Dios.
El entusiasmo y aprovechamiento
diariamente deber铆a aumentar
pero ahora parece gran cosa
si alguien conserva un poco del primer fervor.
Si al principio ponemos un poco de energ铆a
despu茅s todo lo podremos llevar a cabo
con facilidad y alegr铆a.
6. Cosa seria es dejar lo acostumbrado
y m谩s serio es ir contra la propia voluntad.
Pero si no vences lo peque帽o y d茅bil
驴cu谩ndo superar谩s lo m谩s dif铆cil?
Resiste desde el inicio tus malas inclinaciones
y abandona tus perversas costumbres
no sea que poco a poco
te conduzcan a mayores problemas.
Si te dieras cuenta de cu谩nta paz adquirir铆as
y qu茅 alegr铆a proporcionar铆as a los dem谩s
conduci茅ndote adecuadamente,
pienso que ser铆as mucho m谩s cuidadoso
con tu aprovechamiento espiritual.
1. Es conveniente para nosotros que de vez en cuando
soportemos algunas molestias y contrariedades,
porque frecuentemente retraen al ser humano a su propio coraz贸n
para que reconozca que vive como exiliado
y no sustente su esperanza en alguna realidad creada.
Es bueno que a veces padezcamos contradicciones
y que se opine mal e imperfectamente de nosotros incluso cuando actuamos bien y esforzadamente,
todo esto ayuda a la propia humildad
y nos defiende de la vanagloria.
Entonces invocamos a Dios mejor como testigo 铆ntimo
cuando somos denigrados externamente por los otros
y no se toma en cuenta nuestro testimonio.
2. Por eso deber铆a cada uno
afirmarse de tal manera en Dios
que no fuera m谩s necesario para 茅l
buscar consuelos humanos.
Cuando la persona de buena voluntad
sufre tribulaciones y tentaciones
o se aflige por los malos pensamientos
entonces reconoce que necesita m谩s que nunca a Dios
y experimenta que sin El, nada bueno posee.
Entonces se entristece, gime y ora
por las miserias que padece.
Entonces se hast铆a del diario vivir
y prefiere que venga la muerte
para liberarse y estar con Cristo (Flp 1,23).
Entonces, pues, se viene a dar cuenta
que la perfecta seguridad y plena paz
no pueden sustentarse en el mundo.
1. Mientras vivimos en 茅ste mundo
no podemos estar sin aflicciones y tentaciones.
Por eso en el libro de Job est谩 escrito:
鈥淭entaci贸n es la vida del hombre sobre la tierra鈥 (Job 7,1).
Cada uno debe ser cuidadoso acerca de las tentaciones
y mantenerse atento en oraci贸n
para que el demonio, que jam谩s descansa sino que da vueltas alrededor buscando a quien devorar (1P 5,8),
no encuentre modo de enga帽arle.
Ninguno es tan perfecto y santo
que no tenga a veces tentaciones.
2. No obstante, con frecuencia las tentaciones son muy 煤tiles
aunque sean molestas y graves
porque en ellas
el hombre se humilla, se purifica y aprende.
Por muchas angustias y tentaciones
todos los santos pasaron y aprovecharon
y los que no fueron capaces de soportarlas
fueron reprobados y desfallecieron.
No existe comunidad tan santa ni lugar tan secreto
donde no haya tentaciones y adversidades.
3. Nunca est谩 el ser humano
protegido totalmente de la tentaci贸n
mientras viva
porque de nosotros mismos brota la tentaci贸n debido a que nacimos inclinados al mal.
Cuando una tribulaci贸n o tentaci贸n nos abandona
otra sobreviene
y siempre tenemos algo por qu茅 padecer
ya que perdimos el gran bien
de nuestra original felicidad.
Muchos procuran huir de las tentaciones
y vienen a caer m谩s gravemente en ellas.
No podemos vencerlas con solo huir
sino con paciencia y verdadera humildad
llegaremos finalmente a ser m谩s fuertes que nuestros enemigos.
4. Quien s贸lo externamente deshecha el mal
pero no lo arranca de ra铆z
poco progresar谩.
Porque pronto volver谩 a 茅l la tentaci贸n
y peor se sentir谩.
Poco a poco, con paciencia y entusiasmo,
con la ayuda de Dios, podr谩s superarte
y no con tu propia impaciencia y suficiencia.
Acost煤mbrate a aceptar buenos consejos
cuando te sientas tentado
y no trates con dureza al que tiene tentaciones
sino m谩s bien consu茅lalo
como quisieras que lo hagan contigo.
5. El inicio de todas las malas tentaciones
est谩 en la inconstancia del 谩nimo
y la poca confianza en Dios
porque es igual a un barco sin tim贸n
empujado de aqu铆 para all谩 por el oleaje,
la persona apocada e inconstante en sus prop贸sitos
tentada por eso de diversas maneras.
El fuego pone a prueba el hierro
y la tentaci贸n al hombre honesto.
Desconocemos de qu茅 somos capaces
pero la tentaci贸n lo da a conocer.
Debe estarse muy atento
sobre todo al comienzo de la tentaci贸n
porque entonces es m谩s f谩cil vencer al enemigo.
Si cerramos las puertas de la mente
y le resistimos en la entrada apenas toca
se acabar谩 el problema.
Por eso alguien dijo:
鈥淥p贸nte al comienzo; despu茅s, la medicina es in煤til鈥 (Ovidio Rem 2,91).
Porque primero sobreviene a la mente un simple pensamiento
despu茅s, una llamativa imaginaci贸n
finalmente el deleite y el impulso depravado,
y la aceptaci贸n.
As铆 poco a poco,
va ingresando el maligno enemigo hasta el fondo por no haber sido rechazado al principio.
Mientras m谩s descuidado sea uno en resistir
tanto m谩s d茅bil se ir谩 haciendo
y el enemigo contra 茅l, m谩s poderoso.
6. Alguno padece m谩s graves tentaciones
al inicio de su conversaci贸n [sic] a Dios
alg煤n otro, al final.
Alguno la pasa mal durante toda su vida.
Algunos son tentados muy suavemente
seg煤n la sabidur铆a y equidad
de las disposiciones de Dios
que decide de acuerdo con la condici贸n y m茅ritos de las personas
y todas las cosas
las orienta a la salvaci贸n de sus elegidos.
7. Por lo tanto,
no debemos desesperarnos cuando sufrimos tentaciones
sino m谩s bien rogar a Dios con fervor
de manera que en toda tentaci贸n se digne ayudarnos
ya que, de hecho, seg煤n dijo Pablo
las tentaciones ser谩n de tal manera (1Co 10,13)
que podamos soportarlas.
Humillemos nuestras almas bajo la mano de Dios
en toda tentaci贸n y tribulaci贸n
porque salvar谩 a los humildes de esp铆ritu (Sal 34,19)
y los elevar谩.
8. En las tentaciones y tribulaciones
se prueba cu谩nto ha progresado cada uno,
en eso hay mucho m茅rito
y se hace m谩s patente la virtud.
No es gran cosa
que la persona sea devota y entusiasta
cuando no le pasa nada grave
pero si se sostiene con paciencia en tiempos adversos
habr谩 esperanza de gran progreso.
Algunos se defienden de grandes tentaciones
y cotidianamente
son vencidos por las peque帽as;
esto es para que humillados,
nunca se atrevan a confiar demasiado de s铆 mismos
ya que en tan modestas tentaciones fallan.
1. Fija tus ojos en ti mismo
y no te atrevas a juzgar a otros.
Al juzgar a los dem谩s, uno trabaja in煤tilmente
se equivoca muchas veces y f谩cilmente peca;
juzg谩ndose, en cambio, a s铆 mismo y amonest谩ndose
se labora con provecho.
Como recibimos las cosas seg煤n nuestros sentimientos,
de acuerdo con eso frecuentemente las juzgamos;
por causa del amor propio
f谩cilmente perdemos su verdadero sentido.
Si siempre con recta intenci贸n van dirigidos a Dios nuestros deseos
no nos turbaremos tan f谩cilmente
por la resistencia de nuestros sentimientos.
2. Pero a veces tenemos algo escondido dentro de nosotros
o sucede algo por fuera
que conjuntamente nos atrae.
Muchos buscan su propio inter茅s en lo que hacen
y en eso act煤an equivocadamente.
Creen vivir en perfecta paz
cuando se realizan las cosas seg煤n su querer y entender;
pero si algo sucede de modo distinto a sus deseos
de inmediato se inquietan y entristecen.
Porque las personas suelen tener diversidad de sentimientos y puntos de vista,
con demasiada frecuencia ocurren distanciamientos
entre amigos y ciudadanos, entre religiosos o personas piadosas.
3. Las antiguas costumbres dif铆cilmente se abandonan
y nadie se deja conducir con gusto a donde no quiere.
Si le das m谩s cr茅dito a tus razonamientos o habilidades
que a la fuerza de someterse a Jesucristo
casi nunca o tard铆amente ser谩s una persona iluminada
porque Dios nos quiere totalmente dependientes de 脡l
y que por ardiente amor superemos toda raz贸n.
1. Por ninguna cosa del mundo ni por deferencia a alguna persona
debe hacerse algo malo,
pero por utilidad de un necesitado
debe interrumpirse la buena obra, o cambiarla por otra mejor.
Esto no significa
que la buena obra quede destruida
sino que se ha convertido en m谩s buena.
Sin amor, las actividades exteriores de nada sirven;
pero lo que se hace por amor
as铆 sea muy peque帽o y despreciable
llega a ser muy fruct铆fero.
M谩s considera Dios a la persona que realiza la acci贸n
que a la acci贸n realizada.
2. Mucho hace el que mucho ama.
Mucho hace quien hace las cosas bien.
Hace bien quien sigue el parecer de su Comunidad
en vez de su propia voluntad.
A veces parece ser amor y es m谩s bien sensualidad
porque las tendencias de la naturaleza,
la propia voluntariedad, la esperanza de la retribuci贸n
y la atracci贸n de las comodidades
muy rara vez nos abandonan.
3. El que tiene verdadero y perfecto amor
en nada busca su propia gratificaci贸n
sino desea 煤nicamente que Dios sea reconocido y recibido por todos.
A nadie otorga la propiedad del [sic] ning煤n bien
sino que los atribuye 铆ntegramente a Dios
ya que de 脡l todos brotan como de una fuente
y finalmente todos los santos gozar谩n
descansando en 脡l.
Si alguien tuviera una peque帽a chispa de verdadero amor, de inmediato sentir铆a que las cosas materiales est谩n todas vac铆as.
1. Lo que no somos capaces de corregir en nosotros mismos o en los dem谩s,
debemos soportarlo pacientemente
hasta que Dios disponga de otro modo.
Considera que es mejor as铆 para tu calificaci贸n y tu paciencia
sin la que no tienen mayor valor nuestros esfuerzos.
Debes, sin embargo, suplicar a Dios
para que se digne ayudarte en esas dificultades
y puedas sobrellevarlas con buen 谩nimo.
2. Si alguno no se controla
despu茅s de dos o tres amonestaciones
no te pongas a pelear con 茅l
sino encomi茅ndaselo a Dios
para que se cumpla su voluntad y todos sus servidores le honren,
ya que sabe muy bien convertir los males a bienes.
Aprende a ser paciente en tolerar los defectos ajenos y cualquier debilidad
porque t煤 mismo tienes defectos
que los otros deben soportar.
Si no eres capaz de hacerte a ti mismo como quieres
驴c贸mo lograr谩s que los otros se conduzcan seg煤n tus deseos?
Con gusto queremos perfectos a los dem谩s
y sin embargo no corregimos los propios defectos.
3. Queremos que a otros se corrija estrictamente
y no deseamos que nos corrijan a nosotros.
Nos disgusta que se otorgue a los dem谩s ciertas facilidades
y no aceptamos se nos niegue lo que pedimos.
Queremos que otros cumplan las disposiciones m谩s exigentes
y no soportamos que a nosotros nos limiten algo.
En todo esto se hace patente qu茅 raro es que
consideremos al pr贸jimo como a nosotros mismos.
4. De esta manera, pues, Dios ha dispuesto que aprendamos
ayudarnos [sic] unos a otros a llevar las cargas (Ga 6,2) porque no hay nadie sin defecto, nadie sin carga, nadie para s铆 es suficiente, nadie, lo bastante sabio
sino que es necesario llevarnos unos a otros, consolarnos, ayudarnos igualmente,instruirnos y aconsejarnos.
En los sucesos adversos se nota mejor
cu谩nta virtud posee cada uno.
Las ocasiones no hacen fr谩gil al hombre sino
m谩s bien ponen de manifiesto lo que es.
1. Conviene que aprendas a reprimirte t煤 mismo en muchas cosas si quieres gozar de paz y concordia con los otros.
No es poco vivir en la comunidad de los monasterios o congregaciones y all铆 compartir todo sin discordia
perseverando fielmente hasta la muerte.
Feliz el que all铆 vive santamente y se realiza
con 茅xito.
Si quieres permanecer debidamente y progresar
consid茅rate como un extra帽o y peregrino
en la tierra.
Conviene que te hagas como insensato por Cristo
si quieres llevar de verdad la vida religiosa.
2. Los h谩bitos y se帽ales exteriores significan poco
pero la conversi贸n de vida y el total control sobre las pasiones, de verdad hacen al religioso.
Quien busca algo distinto a s贸lo Dios y
la salvaci贸n de su alma, encontrar谩 煤nicamente angustias y dolores.
Nadie puede estar en paz continuamente
si no se esfuerza por ser el m谩s peque帽o y sumiso a todos.
Has venido a servir, no a dirigir;
se te ha llamado para soportar y trabajar no para que est茅s ocioso y fantaseando.
Aqu铆 de verdad se pone a prueba a las personas
como el oro en el crisol.
Aqu铆 nadie persevera si no quiere humillarse ante Dios de todo coraz贸n.
1. Mira bien los vivos ejemplos de los santos fundadores
en los que resplandece la verdadera perfecci贸n y religi贸n,
y ver谩s qu茅 poco o casi nada es lo que hacemos.
隆Qu茅 viene a ser nuestra vida si la comparamos
con la de ellos...!
Los santos y amigos de Cristo
sirvieron al Se帽or con hambre y sed, con fr铆o
e indigencia, con trabajo y cansancio,
en vigilias y ayunos, en medio de persecuciones y muchas ofensas.
隆Qu茅 abundantes y graves tribulaciones padecieron los ap贸stoles, los m谩rtires, los confesores, las v铆rgenes
y todos los dem谩s que quisieron seguir los pasosde Cristo!
2. En este mundo se dieron menos importancia a s铆 mismos
para poseer sus vidas plenamente en la eternidad (Jn 12,25).
隆Qu茅 vida tan exigente y desprendida llevaron los Padres del desierto,
qu茅 prolongadas y graves tentaciones soportaron!
隆Con qu茅 frecuencia fueron maltratados por el enemigo,
qu茅 continuas abstinencias cumplieron!
隆Qu茅 gran entusiasmo y fervor tuvieron para el progreso espiritual,
qu茅 fuerte guerra combatieron para dominar los vicios,
qu茅 pura y recta intenci贸n tuvieron hacia Dios!
3. Durante el d铆a trabajaban y se pasaban las noches orando
y mientras trabajaban, no cesaban de orar mentalmente.
Empleaban 煤tilmente todo su tiempo y les parec铆a
poco todo el tiempo que pod铆an estar a solas con Dios
y por gran dulzura que encontraban en la contemplaci贸n
hasta llegaban a olvidarse de satisfacer las necesidades b谩sicas de su naturaleza.
Renunciaban a las riquezas, a los t铆tulos y a los honores,
a los amigos y familiares, no deseaban tener nada del mundo, apenas consum铆an lo necesario
y hasta les molestaba atender sus necesidades vitales.
Eran pobres, pues, en bienes materiales, pero muy ricos en gracia y virtudes.
Externamente eran indigentes pero por dentro
rebosaban de la predilecci贸n y
el afecto sensible de Dios.
Para el mundo eran ajenos pero eran muy cercanos
y amigos 铆ntimos de Dios.
A s铆 mismos se consideraban como sin ning煤n valor y despreciados del mundo entero pero a los ojos de Dios eran preciosos y queridos.
Eran ciertamente humildes y viv铆an obedeciendo con sencillez.
En caridad y paciencia caminaban y por eso
cada d铆a progresaba su esp铆ritu y obten铆an grandes dones de Dios.
Fueron propuestos como ejemplo para todos los religiosos
y m谩s nos deben animar a obrar bien que la multitud
de los tibios a descuidarnos.
4. 隆Qu茅 entusiasmo tuvieron todos los religiosos al comienzo
de sus santas Instituciones!
Cu谩nta devoci贸n en la oraci贸n, cu谩nta emulaci贸n en la virtud
qu茅 gran cumplimiento de las normas, qu茅 respeto y obediencia
bajo las constituciones de los maestros, en todos florec铆a.
Todav铆a quedan vestigios, para testificar que verdaderamente fueron santos y perfectos que supieron
luchar con denuedo para lograr la victoria.
Ahora parece gran cosa si uno no es transgresor
y puede tolerar con paciencia lo que primero acept贸.
隆Qu茅 tibieza y negligencia de nuestra condici贸n
que tan pronto declina nuestro entusiasmo inicial
y nos da tedio vivir por la dejadez y tibieza!
Ojal谩 no se duerma en ti el inter茅s por la virtud
ya que tienes delante tantos ejemplos de santos.
1. La vida del buen religioso
debe relucir con toda clase de virtudes para que sea interiormente como aparece por fuera;
y debe ser mejor por dentro
que como se aprecia de fuera
porque nuestro inspector es Dios
a quien debemos el m谩ximo respeto donde sea que estemos
y debemos andar tan puros como 谩ngeles en su presencia.
Cada d铆a tenemos que renovar nuestros prop贸sitos
y animarnos al fervor
como si hoy fuese el primer d铆a de nuestra conversi贸n, y decir: 鈥淎y煤dame Se帽or Dios
en el buen prop贸sito de tu santo servicio
y haz que hoy d铆a empiece perfectamente
porque nada he hecho hasta ahora鈥.
2. Seg煤n nuestro prop贸sito ser谩 el camino de nuestro aprovechamiento y debe poner mucho empe帽o
el que quiere aprovechar bien.
Si el que propone firmemente, con frecuencia decae
驴qu茅 ser谩 del que rara vez o con menos firmeza propone?
Sucede que de diversas maneras desertamos de nuestros prop贸sitos
y una peque帽a omisi贸n de los ejercicios no pasa sin detrimento.
Los prop贸sitos de los santos penden m谩s de la gracia de Dios que del propio saber y en Dios siempre conf铆an
cuando algo acometen.
Porque el hombre propone pero Dios dispone y no
est谩 en poder del hombre su camino (Jr 10,23).
3. Si por causa de la compasi贸n o por utilidad del pr贸jimo
se suspende de vez en cuando el cumplimiento de los ejercicios acostumbrados,
con posterioridad puede f谩cilmente recuperarse.
Sin embargo, abandonarlos simplemente por fastidio o negligencia es una actividad muy culpable y se sentir谩 que hace da帽o.
Esforc茅monos cuanto podamos
porque as铆 y todo fallaremos con facilidad en muchas cosas.
No obstante, siempre debe proponerse algo muy concreto
principalmente contra aquello que m谩s se opone a nuestro progreso.
Debemos escrutar por igual nuestras actividades exteriores
e interiores porque todas tienen que ver con nuestro aprovechamiento.
4. Si no eres capaz de recogerte en ti mismo continuamente
quiz谩s puedas algunas veces en el d铆a, o al menos una vez cada d铆a
ya sea temprano o al atardecer.
Prop贸n por la ma帽ana y al final del d铆a examina tus obras
porque es posible que hayas ofendido muchas veces
a Dios y al pr贸jimo.
脕rmate con todas tus fuerzas contra las maldades diab贸licas
frena la gula
y podr谩s frenar con mayor facilidad tus bajas inclinaciones.
Nunca est茅s del todo ocioso
sino lee, escribe, reza, medita o desarrolla alguna labor 煤til para la comunidad.
Sin embargo las actividades f铆sicas deben realizarse
con discreci贸n, porque no convienen por igual para todos.
5. Las actividades no comunes, no deben ostentarse p煤blicamente sino ejercerse en privado protegidas por el secreto.
Ten cuidado, no obstante:
No seas mezquino con los intereses comunes
y dispuesto con los tuyos exclusivamente sino que despu茅s de cumplir 铆ntegra y fielmente lo que debesy te han encomendado,
si todav铆a te queda tiempo, vuelve sobre ti mismo
como deseas seg煤n tu buena disposici贸n.
No todos podemos llevar a cabo las mismas cosas
unas convienen m谩s a unos y otras a otros.
En concordancia con los distintos tiempos
conviene diversas actividades
porque unas son m谩s propias de los domingos y festividades religiosas
y otras de los d铆as ordinarios.
Unas son necesarias en tiempo de tentaci贸n y
otras distintas en tiempo de paz y tranquilidad.
Est谩 bien que pensemos en ciertas cosas
cuando estamos entristecidos
y en otras cuando nos encontremos alegres en el Se帽or.
6. En las festividades principales debemos renovar
nuestros buenos ejercicios
e implorar con m谩s ah铆nco
la intercesi贸n de los Santos.
De celebraci贸n en celebraci贸n debemos hacer prop贸sitos
como si entonces tuvi茅ramos que emigrar de este mundo
y llegar por fin a la eterna fiesta.
De 茅sta manera, debemos prepararnos con gran solicitud en los tiempos de piedad cristiana y m谩s piadosamente comportarnos
y cumplir m谩s estrictamente nuestros compromisos religiosos
como si fu茅ramos a recibir de Dios dentro de corto tiempo
el premio de nuestros trabajos.
7. Y si esto se dilata
creamos que no estamos muy bien preparados
y que todav铆a no somos merecedores de tanta gloria
como se revelar谩 en nosotros al final de nuestras vidas
y esforc茅monos por prepararnos mejor para ese suceso.
Feliz el servidor que cuando regrese su Se帽or le encuentre vigilante;
de verdad les digo que lo pondr谩 como administrador de todos sus bienes (Lc 12,37)
1. Busca tiempo apropiado para dedicarte a ti mismo
y piensa frecuentemente
en los beneficios que te concede Dios.
Abandona las curiosidades.
De preferencia,
lee sobre asuntos que te estimulen m谩s a la conversi贸n
que al entretenimiento.
Si te sustraes de conversaciones superfluas,
rodeos in煤tiles y de prestarle atenci贸n a novedades y murmuraciones,
encontrar谩s tiempo suficiente
y apto para entregarte a provechosas meditaciones.
Algunos santos, siempre que pod铆an
evitaban la compa帽铆a de otras personas y prefer铆an en secreto dedicarse a Dios.
2. Una persona lleg贸 a decir:
鈥渓as veces que estuve acompa帽ado de otros hombres
menos humano regres茅鈥 (S茅neca Epst. 7). Esto lo experimentamos con frecuencia cuando hablamos demasiado.
Es m谩s f谩cil permanecer en casa
que cuidarse suficientemente fuera de ella.
Por eso, el que intenta acceder
a los valores interiores y espirituales
debe, con Jes煤s, apartarse de la turba.
Ninguno se presenta con seguridad en p煤blico
si no aprendi贸 a pasar desapercibido voluntariamente.
Ninguno habla con seguridad
si no sabe callar cuando conviene.
Ninguno se aventaja con seguridad
si no se somete de buena gana.
Ninguno da 贸rdenes con seguridad
si antes no aprendi贸 bien a obedecer.
3. Ninguno se alegra con seguridad
si no tiene dentro de s铆 el testimonio de buena conciencia.
Porque siempre la seguridad de los santos
se mantuvo llena del respeto a Dios
y no por eso fueron menos cuidadosos y humildes aunque resplandec铆an por sus grandes virtudes y el afecto que Dios les mostraba.
La seguridad de los malvados
brota de su soberbia y presunci贸n
y al final se convierte en decepci贸n hacia ellos mismos.
Jam谩s te sientas del todo seguro en esta vida
as铆 parezcas un piadoso religioso o ermita帽o.
4. Muchos que en opini贸n general
eran considerados como los mejores
han ca铆do gravemente por su exagerada confianza en s铆 mismos.
Por eso es tan 煤til que a las personas
no les falten del todo las tentaciones
y que con frecuencia se sientan acosadas
para que no est茅n tan seguras de s铆
no vaya a ser que se crean superiores a los dem谩s y desvergonzadamente resbalen hacia consuelos exteriores.
Conservar谩 la conciencia tranquila
el que no ande detr谩s de satisfacciones inconsistentes
y le d茅 a cada asunto la importancia que se merece.
隆Qu茅 gran paz y tranquilidad poseer谩
quien sepa liberarse de preocupaciones poco serias,
solamente piense en lo que es saludable y divino
y establezca en Dios toda su esperanza!
5. Nadie merece experimentar la alegr铆a de la comunicaci贸n
con Dios
si no se ejercita amorosamente hasta lograr el arrepentimiento que lo lleve a la conversi贸n.
Si quieres de verdad conmover tu coraz贸n
entra en tu habitaci贸n y excluye toda distracci贸n, seg煤n est谩 escrito: 鈥淭iemblen, no pequen; reflexionen en su lecho鈥 (Sal 4,5).
En tu propia habitaci贸n encontrar谩s
lo que pierdes muchas veces al salir.
El retiro frecuentado se hace agradable
y el poco usado causa fastidio.
Si al comienzo de tu conversi贸n a Dios
lo cultivas y defiendes
con el tiempo ser谩 para ti querido amigo
y grat铆sima experiencia.
6. En el silencio y la calma
progresa el esp铆ritu
y se aprende los secretos de la Palabra de Dios
ah铆 uno encuentra suficiente motivos de arrepentimiento
por haberse comportado mal
purific谩ndose as铆 todas las noches
para que su Creador sea m谩s cercano a 茅l
mientras m谩s apartado viva de todo lo que le ofende.
A quien se retira de conocidos y amigos
se le acerca Dios con sus santos Mensajeros.
Es mejor permanecer retirado y tener cuidado de s铆 mismo
que, descuid谩ndose de s铆,
realizar obras impresionantes pero exteriores.
Es una gran cosa que los religiosos
salgan raras veces,
traten de pasar desapercibidos
y eviten fijarse demasiado en los dem谩s.
7. 驴Para qu茅 quieres ver lo que no debes ambicionar?
鈥淓l mundo pasa y tambi茅n sus ambiciones鈥 (1Jn 2,17).
Los deseos deshonestos nos arrastran a pasatiempos
pero pasado el momento
s贸lo nos queda la conciencia angustiada y el coraz贸n disperso.
La salida entusiasta ocasiona a veces un triste regreso,
y el feliz anochecer
trae como consecuencia una ma帽ana penosa.
As铆, todo gozo inmoral penetra suavemente
pero a la larga muerde y mata.
驴Qu茅 puedes ver en otra parte que no veas aqu铆?
Aqu铆 ves cielo, tierra y los dem谩s elementos de la naturaleza de los que est谩n compuestas todas las cosas.
8. 驴Qu茅 puedes ver en otra parte
que permanezca siempre igual, tal como es,
sin modificarse nunca?
Crees que te saciar谩s 铆ntegramente
pero jam谩s lo lograr谩s.
Si pudieras contemplar de una vez
todas las cosas del mundo 驴no ser铆a acaso una mirada in煤til que de nada te servir铆a?
Dirige m谩s bien tu mirada a Dios
y ruega que te perdone tus pecados y negligencias.
Olvida lo que no tiene importancia
y en cambio preoc煤pate de lo que manda Dios.
Cierra tu puerta
y llama a ti a Jes煤s que amas.
Permanece con 脡l en tu retiro
porque no encontrar谩s en otra parte tanta paz.
Si no sales ni eres curioso de rumores extra帽os
mejor te mantendr谩s en buena paz.
Pero ya que te complace escuchar noveler铆as
es inevitable que tengas que soportar tu coraz贸n alborotado.
1. Si quieres adelantar algo
cons茅rvate en el respeto a Dios y no pretendas ser demasiado libre sino mant茅n bajo control todos tus sentidos y no te entregues a alegr铆as ineptas.
Ded铆cate a transformar tu coraz贸n
y sentir谩s la presencia de Dios.
La compunci贸n nos obtiene muchos bienes
que la distracci贸n acostumbra perder r谩pidamente.
Es incre铆ble que en esta vida alguien pueda alegrarse
alguna vez perfectamente
si piensa y reflexiona que est谩 como desterrado y rodeado de tantos peligros.
2. Por causa de nuestra superficialidad
y la dejadez en corregir nuestros defectos
no sentimos el llamado angustioso de nuestra conciencia
sino que tomamos todo a risa
cuando m谩s bien deber铆amos llorar.
No existe verdadera libertad ni justo regocijo
sino en el respeto a Dios con buena conciencia.
Feliz quien puede arrojar lejos todo impedimento
de distracci贸n y recogerse a la unidad
gracias al saludable arrepentimiento
que nos lleva a la conversi贸n.
Feliz quien se abstiene
de todo lo que puede manchar u ofender su conciencia.
Lucha valerosamente:
una costumbre se vence con otra.
Si aprendes a no dejarte llevar por los dem谩s
entonces te dejar谩n hacer lo que te toca.
3. No pretendas manejar asuntos ajenos
ni te impliques en las causas de los mayores
y amon茅state m谩s especialmente a ti mismo
que a todos los que estimas.
Si no te favorecen los dem谩s
no vayas a sentirte triste por eso
pero que s铆 te sea causa de preocupaci贸n
el no comportarte bien y consideradamente
como corresponde a un servidor de Dios y
persona de fe.
Con frecuencia es muy conveniente y seguro
que la persona no tenga muchas satisfacciones en esta vida
principalmente si se trata de consuelos materiales.
Pero si no percibimos o
rara vez experimentamos la presencia de Dios
es por nuestra culpa
porque no buscamos convertirnos a 脡l
abandonando vanidades y exterioridades.
4. Reconoce que no eres merecedor
de experimentar el afecto de Dios sinom谩s bien digno de muchas aflicciones.
Cuando alguien est谩 m谩s perfectamente urgido a la santidad entonces m谩s pesado y amargo le parece todo el mundo.
La persona buena descubre dentro de s铆
suficiente motivo de dolor y pena.
Porque ya se considere a s铆 o se preocupe del pr贸jimo
sabe que nadie vive en 茅ste mundo sin tribulaci贸n
y cuando m谩s estrictamente se examina
m谩s grande es su dolor.
Constituyen materia de justo dolor e intenso arrepentimiento
nuestros pecados y vicios
que nos tienen envueltos
por lo que rara vez somos capaces
de contemplar las realidades trascendentes.
5. Si reflexionaras con m谩s frecuencia sobre tu propia
muerte en vez de como prolongar la vida no dudo
que con m谩s entusiasmo te enmendar铆as.
Si examinas de coraz贸n las penas futuras del infierno
o del proceso de purificaci贸n despu茅s de muerto
creo que con gusto soportar铆as los esfuerzos
y dolores
y no tendr铆as temor de ninguna exigencia.
Pero porque estas cosas no penetran en nuestro coraz贸n
y todav铆a amamos la comodidad
por eso permanecemos desanimados y muy holgazanes.
Frecuentemente hay carencia espiritual
donde tanto se lamenta la miserable naturaleza.
Ruega pues humildemente al Se帽or porque como dijo
un profeta: 鈥淟es alimentaste con aflicciones
y les hiciste beber l谩grimas鈥 (Sal 80,6).
1. Eres miserable donde sea que vayas y a quien quiera
que te dirijas
si no te conviertes a Dios.
驴Qu茅 [sic] te desconciertas
cuando no te sucede conforme quieres y deseas?
驴Qui茅n posee todas las cosas
seg煤n su voluntad?
Ni yo ni t煤
ni ninguna otra persona sobre la tierra.
Ninguno permanece en este mundo
sin alguna tribulaci贸n o angustia
aunque sea Estadista o Prelado.
驴Qui茅n es el que est谩 mejor?
Por supuesto, el que est谩 dispuesto a sufrir un pocopor Dios.
2. Dicen muchos ignorantes y endebles:
mira, qu茅 buena vida se pasa esa persona,
qu茅 rico, qu茅 poderoso y de elevada posici贸n;
pero presta atenci贸n a los regalos divinos
y ver谩s que todos esos bienes intranscendentes
nada valen sino que son muy inestables, causan
graves agobios y nunca se poseen
sin preocupaci贸n y temor.
No consiste la felicidad del ser humano
en tener sobreabundancia de bienes materiales
sino que es suficiente una vida moderada.
Ya es bastante dificultoso vivir sobre la tierra.
Mientras uno m谩s desee espiritualizarse
m谩s amarga ser谩 para 茅l la presente vida
porque siente mejor y m谩s claramente
las faltas producidas por la corrupci贸n de muchas personas.
Porque comer, beber, estar despierto, dormir, descansar,
trabajar y estar sometido a tantos condicionamientos
por las necesidades de la naturaleza humana
de verdad constituye gran limitaci贸n y
pesadumbre para quien sirve a Dios
y quisiera sentirse desligado y libre de toda
acci贸n culpable.
3. Muy sobrecargado se encuentra el hombre interior
por las necesidades naturales en este mundo.
De ah铆 que el Profeta suplica con devoci贸n
que pueda verse libre de ellas, diciendo:
鈥淎rr谩ncame, Se帽or,
de mis angustias鈥 (Sal 25,17).
Infelices los que no reconocen su miseria
y m谩s infelices los que prefieren esta vida
miserable y pervertida.
Porque existen tantos tan abrazados a ella
que con tal de poseer lo apenas indispensable,
ya sea
esforz谩ndose o mendigando,
si les fuera posible, la pasar铆an sin atender para nada
al Reino de Dios.
4. 隆Qu茅 insanos y de infiel coraz贸n
los que tan profundamente se hallan sumergidos
en las preocupaciones inmediatas
que s贸lo son capaces de saborear los placeres
sensuales!
Pero finalmente estos infelices terminar谩n por reconocer
qu茅 rastrero e inconsistente era lo que amaron.
Los santos de Dios y todos los aut茅nticos amigos de Cristo
no atendieron a las satisfacciones de sus sentidos
ni a lo que florec铆a en esta vida
sino que con todo su esfuerzo e intenci贸n
anhelaban los bienes eternos;
orientaban todo su deseo
elev谩ndolo a lo duradero e invisible
no fuera que el amor a las cosas visibles
viniera a traerlos abajo.
No pierdas, hermano, la confianza
de progresar en la vida espiritual:
todav铆a tienes tiempo y oportunidad.
5. 驴Por qu茅 quieres postergar para ma帽ana tu prop贸sito?
lev谩ntate, empieza de inmediato y di:
Ahora es tiempo de actuar
Ahora es tiempo de luchar
Ahora es tiempo apto para reformarme
Cuando no te sientes bien y est谩s atribulado
entonces es tiempo de adquirir m茅rito.
Es necesario que pases a trav茅s de fuego y agua
antes que logres el descanso (Sal 66,12).
Si no empleas en ti tu propia fuerza
jam谩s dominar谩s los defectos.
Mientras conducimos nuestro fr谩gil cuerpo
no podemos estar sin faltas ni vivir sin fastidio y dolor.
Con gusto quisi茅ramos descansar de toda deficiencia
pero debido a que hemos perdido la inocencia inicial
con ella se nos fue tambi茅n la verdadera felicidad.
Por eso conviene tenernos paciencia
y vivir en la espera de la misericordia de Dios
hasta que acabe la malicia
y la mortalidad sea absorbida por la vida.
6. 隆Qu茅 grande es la fragilidad humana
que siempre se inclina hacia lo malo!
Hoy d铆a confiesas tus pecados y ma帽ana los vuelves a cometer.
Ahora propones tener cuidado de ti mismo
y una hora despu茅s
act煤as como si nada hubieras propuesto.
Con raz贸n, pues, nosotros mismos podemos
avergonzarnos,
y jam谩s sentirnos grandes ya que somos tan
quebradizos e inestables.
R谩pidamente puedes perder por descuido
lo que has adquirido con tan gran esfuerzo
por el favor de Dios.
7. 驴Qu茅 ir谩 a ser de nosotros al final
que nos hemos entibiado tan pronto?
Pobres de nosotros si queremos declinar hacia el descanso
cuando ni siquiera aparece en nuestro trato
alguna se帽al de verdadera santidad.
隆Qu茅 bien nos har铆a ser de nuevo instruidos en 贸ptimas
costumbres, como sencillos principiantes, si hubiera
alguna positiva esperanza de mayor provecho espiritual!
1. Muy pronto se referir谩 a ti esta realidad:
mira bien en qu茅 situaci贸n tan distinta te encontrar谩s.
Hoy d铆a est谩 una persona
y ma帽ana no se presenta.
Cuando se aparta algo de la vista
muy pronto desaparece de la mente.
Por la rutina e insensibilidad de nuestras facultades
s贸lo tomamos en cuenta lo presente
y no prevemos m谩s lo que vendr谩 despu茅s.
As铆 deber铆as conducirte en todas tus actividades y pensamientos
como si hoy mismo te fueras a morir.
Si hubiera tranquilidad en tu conciencia
no tendr铆as mucho temor a la muerte.
Mejor ser铆a evitar los pecados que pretender
huir de la muerte.
Si hoy no te encuentras preparado 驴de qu茅 modo loestar谩s ma帽ana?
Ma帽ana es d铆a incierto 驴y qu茅 sabes si tendr谩s ma帽ana?
2. 驴Qu茅 te aprovecha seguir viviendo cuando tan poco te enmiendas?
Una larga vida no siempre nos corrige
sino con frecuencia aumenta m谩s las culpas.
隆Ojal谩 durante un solo d铆a
nos hubi茅ramos comportado bien en este mundo!
Muchos cuentan los a帽os que pasaron desde su prop贸sito de conversi贸n
y con frecuencia es muy peque帽o
el fruto de su correcci贸n.
Si nos aterroriza morir
puede ser m谩s peligroso vivir.
Feliz quien tiene siempre ante sus ojos la hora de
su muerte
y diariamente se prepara a morir bien.
Si alguna vez viste a un hombre morir
piensa que por el mismo camino tendr谩s que partir.
3. Por la ma帽ana, piensa que no alcanzar谩s la tarde
y cuando llegue la tarde, no te atrevas a prometerte la ma帽ana.
Por eso mismo, mant茅nte siempre listo
de tal manera que nunca te sorprenda la muerte sin preparaci贸n.
Muchos mueren s煤bita e imprevistamente
porque 鈥渁 la hora que no se piensa vendr谩 el Hijo del hombre鈥
(Lc 12,40).
Cuando llegue esta 煤ltima hora
empezar谩s a apreciar de forma muy distinta toda tu vida pasada
y sentir谩s gran dolor por haber sido tan negligente y pusil谩nime.
隆Qu茅 feliz y juicioso
el que se esfuerza ahora en su vida
como ha elegido encontrarse al morir!
La valoraci贸n justa del mundo, el deseo entusiasta de progresar en las virtudes, el amor a la austeridad, esfuerzo de la autocorrecci贸n, la prontitud en obedecer,
la abnegaci贸n de s铆 mismos y el soportar cualquier contradicci贸n
por amor de Cristo dar谩n gran confianza a la hora de la muerte.
Pocos se perfeccionan con la enfermedad,
como los que hacen largas peregrinaciones y poco se santifican.
5. No conf铆es ciegamente en amigos y conocidos
ni difieras tu salvaci贸n para el futuro
porque m谩s pronto te olvidar谩n las personas que estimas.
Mejor es ahora prever lo que sobrevendr谩
y tener preparadas algunas buenas obras para ello
que estar esperanzado en el auxilio ajeno.
驴Si no eres sol铆cito por ti mismo en el presente
qui茅n se preocupar谩 por ti en el futuro?
Ahora es el tiempo m谩s valioso.
Ahora son los d铆as de salvaci贸n.
Ahora es el tiempo aceptable.
Pero 隆qu茅 lamentable! porque no lo gastas 煤tilmente
pudiendo ganar en 茅l para que vivas eternamente.
Llegar谩 el momento cuando desear谩s un solo d铆a o una sola hora
para enmendarte, y no s茅 si lo obtendr谩s.
6. Atiende, querid铆simo amigo, de qu茅 peligro te puedes librar
y de cu谩n gran temor te puedes sustraer
si ahora eres cuidadoso y est谩s como pendiente
de la muerte.
Estudia ahora vivir de tal manera
que en la hora de la muerte puedes m谩s bien alegrarte
que temer.
Aprende ahora a morir para este mundo
de manera que empieces a vivir con Cristo.
Aprende ahora a despreciar las cosas
para que logres libremente alcanzar a Cristo.
Domina ahora tu cuerpo con la austeridad
para que puedas tener confianza cierta.
7. 隆Necio! Piensas vivir largo tiempo
y no tienes asegurado un solo d铆a.
隆Cu谩ntos quedaron frustrados
porque se les arranc贸 de aqu铆 inesperadamente!
Cu谩ntas veces habr谩s escuchado decir
que uno muri贸 por arma blanca, otro se ahog贸, 茅ste
se cay贸 desde lo alto y se rompi贸 el cuello, otro comiendo se qued贸 tieso, aqu茅l otro jugando encontr贸 su fin, otro por causa del juego, otro por el hierro, otro por epidemia, otro a manos de delincuentes.
As铆, el fin de todos es morirse,
y la vida de las personas pasa de pronto como una sombra.
8. 驴Qui茅n te recordar谩 despu茅s de la muerte
y qui茅n orar谩 por ti?
Realiza, realiza ahora, querid铆simo hermano,
lo que puedas realizar,
porque no sabes cuando morir谩s
ni qu茅 pasar谩 en tu casa despu茅s que mueras.
Mientras tengas tiempo;
re煤ne riquezas inmortales;
fuera de tu salvaci贸n, nada pienses
y cuida solamente de lo que corresponde a Dios.
Hazte ahora de amigos venerando a los santos de Dios
e imitando sus acciones para que cuando debas abandonar
茅sta vida, te reciban ellos en las eternas mansiones.
9. Mant茅nte como peregrino y visitante sobre la tierra
a quien nada le importa los manejos del mundo.
Mant茅n liberado tu coraz贸n
y siempre levantado hacia Dios
porque no posee aqu铆 ciudad permanente.
Dirige a 脡l tus oraciones con llamados angustiosos y l谩grimas cotidianas, para que merezcas pasar con felicidad
hacia Dios, a trav茅s de tu muerte. Am茅n.
1. Dirige tu mirada al fin en todas las cosas
y de qu茅 manera comparecer谩s ante el juez just铆simo
para quien nada est谩 oculto
ni se deja aplacar con sobornos, ni acepta excusas
sino que, como justo juez, juzgar谩.
T煤, pecador miserable y tonto,
驴qu茅 responder谩s a Dios que conoce todas tus maldades
t煤 que a veces tienes miedo del rostro airado de un simple hombre?
驴Por qu茅 no te previenes para el d铆a del juicio
cuando ninguno podr谩 disculparse o alegar por otro
sino que cada uno tendr谩 bastante con llevar su propio peso?
Ahora es fruct铆fera tu labor, tu llanto es aceptable,
atendibles tus gemidos, tu dolor
compensatorio y purificador.
2. Tiene un lugar grande y saludable de purificaci贸n la persona
paciente que al recibir injurias sin motivo
le apena m谩s la malicia del otro que su propia ofensa,
que ruega a Dios voluntariamente por quienes lo contrar铆an,
de coraz贸n perdona los agravios
que no se demora en pedir perd贸n a otros,
m谩s f谩cilmente se compadece que monta en c贸lera,
con frecuencia dirige su misma violencia hacia s铆
y se empe帽a en dominar bajo el yugo de su esp铆ritu
las tendencias deshonestas de su naturaleza.
Mejor es ahora limpiarse de pecados y cortar las
costumbres depravadas que reservar para el
futuro su expiaci贸n.
Verdaderamente nosotros mismos nos enga帽amos
por el desarreglado afecto que tenemos a nuestros malos impulsos.
3. 驴Qu茅 cosa distinta a tus pecados devorar谩 ese fuego?
Mientras m谩s ampliamente te disculpas ahora a ti mismo
y sigues tus inclinaciones deshonestas,
con mayor intransigencia se te exigir谩 que pagues
y m谩s material reservas para que arda.
En lo que peque la persona,
en eso ser谩 m谩s gravemente castigada.
All铆 los perezosos ser谩n estimulados con punzonesardientes
y atormentados los glotones con inmensa
sed y hambre.
All铆 los lujuriosos y amantes deshonestos de placeres ser谩n zambullidos en asfalto ardiente y pest铆fero azufre;
los envidiosos aullar谩n de dolor como perrosrabiosos.
4. No habr谩 maldad que no reciba su castigo espec铆fico.
All铆 todos los altaneros quedar谩n repletos de verg眉enza
y restringidos los avaros por miserable indigencia.
All铆 ser谩 m谩s grave pasar una hora de sufrimiento
que aqu铆 cien a帽os de penitencia amargu铆sima.
All铆 no hay ning煤n descanso, si [sic] el menor consuelo
para los condenados.
aqu铆 sin embargo cesan los sufrimientos de vez en cuando
y se puede gozar la satisfacci贸n de la amistad.
Ten ahora cuidado y arrepi茅ntete de tus faltas
para que el d铆a del juicio est茅s seguro con los santos.
Porque entonces estar谩n los justos de pie y sin temor
ante quienes los angustiaron y hundieron (Sb 5,1).
5. Entonces se sentar谩 a juzgar
quien ahora se somete con humildad a los juicios de los hombres.
Entonces tendr谩 gran confianza el pobre y humilde
pero el arrogante estar谩 aterrado por todas partes.
Entonces se har谩 patente que el aut茅ntico sabio en este mundo
fue el que aprendi贸 a aparecer como tonto y despreciado por Cristo.
Entonces se alegrar谩n todas las personas devotas
y se entristecer谩n todos los irreligiosos.
Entonces se animar谩 m谩s el cuerpo que sufri贸 privaciones
que si siempre se hubiera nutrido con delicias.
Entonces resplandecer谩 la ropa modesta
y se oscurecer谩n los finos vestidos.
Entonces se valorizar谩 m谩s la vivienda pobre
que el palacio recubierto de oro.
Entonces m谩s ayudar谩 la constante paciencia
que todo el poder铆o del mundo.
Entonces ser谩 m谩s encomiada la simple obediencia
que los profundos conocimientos.
Entonces se ponderar谩 m谩s el desprecio de las riquezas
que todos los tesoros de la tierra.
Entonces te aliviar谩 m谩s haber orado con dedicaci贸n
que haber comido exquisitamente.
Entonces te gozar谩s m谩s de haber respetado el silencio
que de largas habladur铆as.
Entonces valdr谩n m谩s las actividades santas
que muchas bellas palabras.
Entonces satisfar谩 m谩s la vida austera y la ardua penitencia
que todos los deleites de la tierra.
6. Aprende ahora a sufrir moderadamente
para que puedas liberarte de sufrimientos mayores.
Prueba aqu铆 primero de lo que ser谩s capaz despu茅s.
Si ahora puedes soportar tan poco
驴C贸mo podr谩s aguantar las torturas eternas?
Si al presente sobrellevas tan impacientemente un breve padecimiento
驴qu茅 har谩 entonces el infierno?
La verdad es que no puedes tener dos gozos completos:
deleitarte aqu铆 en el mundo y despu茅s reinar con Cristo.
Si hasta el d铆a de hoy hubieras vivido en medio dehonores y libertinaje
y te llegara el momento de morir
驴de que te habr铆a servido?
Todo, por tanto, es vaciedad
fuera de amar y servir a Dios.
Quien ama a Dios con todo su coraz贸n
no teme a la muerte, ni a los suplicios, ni al juicio [sic]
ni al infierno
porque el perfecto amor nos da seguro acceso a Dios.
No extra帽e que quien insiste en deleitarse y
en pecar est茅 asustado por la muerte y el juicio.
Bueno es, con todo, que si el amor no nos aparta del mal,
por lo menos el miedo al infierno nos cohiba.
Porque el que pospone el temor a Dios, no puede
durar mucho tiempo obrando bien
sino que caer谩 pronto en las trampas del demonio.
1. S茅 atento y cuidadoso en servir a Dios
y medita con frecuencia: 驴A qu茅 has venido?
驴Por qu茅 te has retirado del mundo?
驴Acaso no fue por vivir para Dios y transformarte en
persona del Esp铆ritu?
An铆mate, pues, a progresar
porque pronto vas a recibir el premio de tus esfuerzos,
y no habr谩 para ti m谩s temor ni dolor al final.
Ahora trabajar谩s poco
y encontrar谩s magn铆fico descanso y perpetua alegr铆a.
Si te mantienes fiel y entusiasta en tus acciones
Dios, sin duda, ser谩 m谩s fiel y generoso en retribuirte.
2. Cierta persona sufr铆a gran angustia
fluctuando frecuentemente entre el miedo y la confianza;
un buen d铆a, cargado de tristeza,
se arroj贸 delante de un altar en la Iglesia para orar
y revolviendo dentro de s铆 los pensamientos, dec铆a [sic]
鈥淪i supiera por cu谩nto tiempo m谩s
ir茅 a perseverar en el servicio de Dios...鈥
Al instante escuch贸 interiormentela respuesta divina:
鈥淪abiendo esto 驴c贸mo tecomportar铆as?
Haz ahora lo que har铆as entonces y estar谩s bien seguro鈥.
A partir de ah铆, consolado y reconfortado
se ofreci贸 a la voluntad divina
y ces贸 la angustia y confusi贸n.
No quiso investigar con curiosidad para saber
qu茅 pasar铆a con 茅l en el futuro
sino m谩s bien se preocup贸 de inquirir cu谩l sea la
perfecta y satisfactoria voluntad de Dios (Rm 12,2)
para empezar y completar toda buena obra.
3. 鈥淐onf铆a en el Se帽or y haz el bien, dice el salmista,
habita tu tierra y ser谩s alimentado con sus riquezas鈥 (Sal 37,3).
La causa principal por la que muchos se retraen
de su progresiva y animosa reforma
es el horror a las dificultades y al esfuerzo del combate.
Por eso, progresar谩n m谩s que otros en las virtudes cristianas
quienes empleen todas sus energ铆as en vencer valerosamente
lo que m谩s les dificulta y contrar铆a.
Porque all铆 cada uno aprovecha m谩s, y merece gracias m谩s amplias
donde se vence m谩s a s铆 mismo y se mortifica por el Esp铆ritu.
4. Pero no todos tienen que vencer y mortificar lo mismo.
Sin embargo, el aplicado y con esp铆ritu de competencia
ser谩 m谩s valeroso en su aprovechamiento,
aunque tenga fuertes pasiones
que otro de temperamento tranquilo
menos fervoroso para las virtudes.
Dos cosas ayudan especialmente para una profunda reforma
sustraerse con violencia de todo aquello a que
nos inclina nuestra naturaleza desviada
y perseguir con ardor el bien que m谩s nos hace falta.
Procura tambi茅n precaver y vencer
lo que m谩s frecuentemente te desagrada en los dem谩s.
5. En todas partes procura tu perfeccionamiento
de manera que si ves o escuchas buenos ejemplos
puedas llegar a imitarlos.
Si encuentras algo reprensible cu铆date de no hacerlo igual.
O si alguna vez lo hiciste
inmediatamente ded铆cate a corregirlo.
As铆 como tus ojos miran a los dem谩s
igualmente los otros se fijan en ti, [sic]
隆Qu茅 feliz y grato es contemplar a los hermanos
entusiastas y devotos
condescendientes y disciplinados!
隆Qu茅 triste y pesado es ver que van de aqu铆 para all谩,
sin objetivo
los que no realizan aquello para lo que fueron llamados!
隆Qu茅 da帽ino es despreciar el prop贸sito de su vocaci贸n
y dirigir sus facultades a lo que no se les encomend贸!
6. Acu茅rdate de la decisi贸n que asumiste
y prop贸nte como modelo al Crucificado.
Bien puedes avergonzarte,
contemplando la vida de Jesucristo
que hasta ahora no te preocupaste
de imitarlo m谩s a 脡l
aunque hace largo tiempo que est谩s en el camino de Dios.
La persona religiosa que con dedicaci贸n y devoci贸n
trate de ejercitarse en la vida y pasi贸n del Se帽or,
encontrar谩 que le son 煤tiles y necesarias mayormente
y que no le es posible encontrar nada mejor fuera de Jes煤s.
隆Si Jes煤s crucificado viniera a nuestro coraz贸n
qu茅 pronto y suficientemente ser铆amos ense帽ados!
7. El ferviente religioso
sabe recibir bien y aceptar
todo lo que le mandan.
El negligente y tibio
tiene una aflicci贸n sobre otra
y de todas partes padece angustias
porque carece de las alegr铆as interiores
y le est谩 prohibido buscar las exteriores.
El religioso que vive fuera de la disciplina
est谩 cerca de caer gravemente.
Quien busca la relajaci贸n y las dispensas
siempre estar谩 entre angustias
porque lo uno o lo otro le descontentar谩.
8. 驴C贸mo hacen tantos otros religiosos
que se encuentran muy satisfechos bajo la disciplina conventual?
Salen rara vez, viven abstra铆dos, comen pobremente,
se visten con sencillez, trabajan mucho, hablan poco [sic]
pasan la noche en vela, madrugan, tienen largas horas de oraci贸n,
estudian frecuentemente y se mantienen en perfecto orden.
F铆jate en los cartujos, los cisterciences y en los monjes o monjas
de las diversas 贸rdenes religiosas
c贸mo cada noche se levantan para recitar salmos al Se帽or.
Y por eso ser铆a una torpeza de tu parte,
que holgazanearas en tiempo tan santo
mientras tan gran multitud de religiosos
inicia su jubilosa alabanza a Dios.
隆Ojal谩 ninguna otra cosa nos correspondiese
sino alabar a Dios Nuestro Se帽or
con todo el coraz贸n y los labios!
隆Ojal谩 nunca tuvieras necesidad
de comer, ni beber, ni dormir
sino que siempre te fuera posible alabar a Dios
y estar libre para dedicarte solamente a las realidades espirituales!
Entonces ser铆as mucho m谩s feliz que ahora
que te ves obligado a atender a tu naturaleza humana
por cualquier necesidad.
隆Ojal谩 no tuvieras estas necesidades
sino 煤nicamente alimentos para el esp铆ritu
que desgraciadamente rara vez saboreamos lo suficiente!
9. Cuando alguien llega a este punto,
de no buscar su satisfacci贸n en ninguna criatura
entonces empieza reci茅n a sentir a Dios perfectamente,
y a estar contento de cualquier cosa que suceda.
Entonces no se entusiasma por lo grandioso
ni se deprime por lo peque帽o
sino que 铆ntegra y confiadamente se pone en manos de Dios
quien es todo para 茅l en todas las cosas
para el que nada se pierde, ni muere
sino que todo vive en 脡l
y le sirve al instante seg煤n su Voluntad.
10. Acu茅rdate siempre del Fin
porque el tiempo perdido no vuelve.
Sin atenci贸n y diligencia
nunca adquirir谩s las virtudes.
Si empiezas a entibiarte,
empiezas tu mal proceder.
En cambio, si te entregas con calor al servicio de Dios
encontrar谩s gran paz y sentir谩s menos el esfuerzo
por el favor de Dios y el amor a la virtud.
La persona ardorosa y diligente
est谩 preparada para todo.
Mayor esfuerzo hace falta
para resistir los vicios y pasiones adversas
que para desarrollar el trabajo f铆sico.
Quien no evita los defectos peque帽os,
poco a poco caer谩 en los grandes.
Te alegrar谩s siempre al anochecer
si has empleado el d铆a provechosamente.
Vig铆late t煤 mismo, an铆mate t煤 mismo, corr铆gete t煤 mismo
y hagan lo que hagan los dem谩s
no te descuides de ti mismo.
Tanto progresar谩s
cuanto contigo mismo ejercites tu energ铆a. As铆 es.
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